viernes, 6 de mayo de 2011

La ira



La ira es un vicio que resulta muy difícil esconder porque produce una falta de control en la persona que está dominada por ella y en la Edad Media se describen sus síntomas: las fuertes palpitaciones que sufre el corazón, los temblores del cuerpo, el bloqueo de la lengua, rostro enrojecido ojos inflamados. La persona entera bajo estos síntomas es irreconocible. De modo que es verdad que es muy difícil esconder pero muy fácil de describir. Se considera como una manifestación de animalidad, porque los actos que se cometen bajo esta situación son puramente bestiales, y es cierto que ciertas acciones que se aprecian, que se cometen durante la Edad Media están más cercana a las animales que a las personas. Naturalmente que la cólera se podría curar buscando posturas totalmente diferentes a las que la desencadenan como la paciencia, respeto, analizarse interiormente.

3 comentarios:

  1. Haciendo alusión a la más básica de las referencias (la animalidad), el ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, cae en esta enfermedad del alma corrompiendo su propio corazón. Olvida su humanidad acercándose a la inferior y más misera parte de su ser. El ser humano, débil de nacimiento, se aleja de la imagen de Dios y cae en la enfermedad de la ira.

    Por supuesto, no se tiene en cuenta en la mentalidad medieval la animalidad como factor integrado en el propio ser. La ira como un elemento de supervivencia o de reacción (frecuente y en algunos casos sana) frente aquello que nos hace sufrir

    A pesar de no ser una verdadera enfermedad (aunque si lo son las consecuencias de la ira como la ansiedad y otras enfermedades derivadas del estado psicológico), la mentalidad medieval no se equivoca al afirmar que la paciencia y el respeto son el camino para la paz del corazón. La ira, generadora de más dolor, destruye más el alma y, a menudo, empuja hacia una espiral sin fin que no permite la salida.

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  2. la ira es según Cesáreo de Heisterbach, una irracional turbación de la mente, o un irrefrenable furor que sale del alma. La ira está escondida en el corazón, se manifiesta en palabra y prorrumpe en injuria. "el hombre iracundo provoca discordias y quien se irrita fácilmente es mucho más proclive a pecar (Proverbios Salomón)

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  3. "donde hay envidias y tensiones, allí hay desorden y toda claes de obras malas (San Pablo) Destruye el alma como comentas porque edentro de la clasificación de los pecados capitales, éste atañe al alma. Gracias por enriquecerme con tu comentario

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